VICENTE FUSTER
Desde el pasado 20 de septiembre no conocía el Benidorm la derrota en la competición liguera. Tras perder 3-1 en el Olímpic de Terrassa, los benidormenses habían logrado encadenar una racha de 10 encuentros sin conocer la derrota, merced a 4 victorias y 6 empates, que se veía cortada el domingo en el Estadi Balear de Palma de Mallorca ante el At. Baleares.
Ayer el técnico Paco López reconocía que "tras habernos adelantado en el marcador encajamos un gol en un saque de esquina en el que nos despistamos cuando se jugaba el último minuto de la primera mitad. Salimos tras el descanso a buscar la victoria, quizás de forma precipitada, jugando más con el corazón que con la cabeza y desaprovechamos situaciones claras de superioridad ante la portería contraria y ya ni siquiera logramos empatar", precisó el entrenador.
Ahora hay trabajo por delante para intentar subsanar estos errores, máxime cuando el domingo visita Foietes el Villarreal B, líder de la categoría, con cifras goleadoras preocupantes. "Sabemos del peligro que tiene el Villarreal y tenemos una semana por delante para tratar de subsanar errores e intentar que los tres puntos se queden en casa", agregó.
A los benidormenses les queda para finalizar la primera vuelta, además del filial amarillo, el Osasuna B en casa y a domicilio el Dénia y Barcelona B.