EFE. MAR DEL PLATA
A Fernando Verdasco le tomó su tiempo leer los 65 mensajes almacenados en el buzón de voz de su móvil después de sellar con su triunfo la victoria de España en la final de la Copa Davis, y ahora, instalado "en el paraíso", saborea una partido que dice que puede marcar su vida. El joven madrileño ha hecho realidad su sueño. "Son esas victorias que, más que marcar un antes y un después, marcan tu vida, tu esfuerzo. Son los sueños que tienes desde que eres niño. No es que ahora vaya a jugar mucho mejor que antes, porque el nivel es el que tengo, y la confianza la que necesito, si no, no hubiera salido contra Acasuso en el cuarto partido, porque quitar a un jugador como David, cuyo ránking está muy por encima del mío y ponerme a mí en el punto decisivo y contra Acasuso, que no es Del Potro, porque si perdiera contra él no pasa nada, pero contra Acasuso sí, porque él no es un 'top-ten'". El tenista afirmó que "si no tuviera confianza en mi le hubiera dicho a Emilio, no la tengo, no me pongas, pero él confió y yo supe lo que había que hacer". "Ha sido el día más bonito de mi vida porque acabé jugando y he hecho realidad un sueño que llevo queriendo consumarlo desde que era un niño y que se ha completado", comentó. "Dormí ocho horas del tirón, sin despertarme ni nada. Me levanté con un poco de agujetas del partido de dobles, lo normal", añadió el jugador madrileño.