EFE. MAR DEL PLATA
Tras un fin de semana "nefasto" para la selección argentina de tenis, el tenista argentino David Nalbandián rompió ayer su silencio, habló sobre la "peor derrota", la sufrida el domingo contra España en la final de la Copa Davis, y confirmó que no dejará el equipo. Nalbandián aseguró que va a seguir "defendiendo los colores -argentinos- de la mejor manera posible" y que espera que el nuevo capitán del equipo le tenga en cuenta, porque, dijo, para él es "un honor" representar a su país y tras seis años participando en el torneo el balance general "es bueno" a pesar de la derrota sufrida frente a España.
El jugador compareció ante la prensa para explicar lo "mal" que se siente tras un fin de semana "nefasto" en el que todas las esperanzas de ganar la Davis se han disipado a pesar de que de daban "las condiciones ideales".
"Las cosas estaban dadas para que saliera todo bien, estábamos jugando bien, entrenando, muy concentrados, éramos muy optimistas", confesó, refiriéndose a todo el equipo argentino.
Nalbandián aseguró que "las oportunidades de ganar eran las mismas con Nadal que sin él", pero confesó que cuando el actual número uno del mundo confirmó que no acudiría a Mar del Plata todo el equipo argentino creyó que sus posibilidades aumentaban. "Pero la realidad es que perdimos con Feliciano López y con Fernando Verdasco", admitió. "Estoy dolido por la derrota como jugador, como hincha, por lo pasional que vivo la Copa Davis", continuó el jugador argentino.