JULIÁN PALOMAR
Lo de este Elche es de récord. Marca pocos goles, pero los que hace están dentro de la enciclopedia del fútbol internacional por su bella factura. En Sevilla, ante el filial hispalense, David Fuster hizo un gol lanzando un penalti a lo Panenka, y el domingo, se pudo ver una rabona a Bolado que terminó con el gol del citado David Fuster. La rabona en el fútbol es un método de darle al balón en el que la pierna que golpea la pelota pasa por detrás de la pierna que soporta todo el peso del cuerpo, es decir, cruzando ambas piernas.
Ante la UD Salamanca, Iván Bolado dio un pase de rabona a David Fuster para que el castellonense hiciera el segundo gol. Lo del cántabro no es una casualidad ya que en la temporada 07-08, el 31 de marzo, ya hizo un gol de esta manera jugando con el Racing en Montjuic ante el Espanyol. Incluso es considerado como el primer jugador español que marca de esta manera. "Es algo instintivo", recordaba ayer antes de afirmar que "en aquella ocasión por un día me sentí Ronaldinho y ahora he vuelto a repetir experiencia, aunque el gol lo hiciera un compañero".
Bolado reconoce que "de vez en cuando las ensayo en los entrenamientos, pero hasta el año pasado ante el Espanyol no había hecho ninguna en competición en Primera. Me da igual cómo vaya el resultado y lo volvería a hacer mil veces más. Es un recurso más y hay que sacarle todo el provecho".
Dice que no ha imitado a ninguno de los grandes en el tema de las rabonas, aunque admira a Ronaldo. "Puede ser vago, pero es único", afirma. A su juicio es el que "mejor define", aunque confiesa que "Ibrahimovic, Romario y Rivaldo también eran mis ídolos de pequeño".
"En la jugada tenía muy poco tiempo para reaccionar. Pensé muy rápido y vi muy bien colocado a David Fuster y se la dejé para que marcara. Fue un gol que daba la tranquilidad y me llevé una gran alegría. David estuvo muy listo en la ejecución", insiste.
Claudio casi agarra del cuello a David Fuster por lanzar un penalti a lo Panenka. Ahora, después de la rabona, ya no sabe dónde meterse. "Estoy muy agradecido a él ya que desde que está en el banquillo me ha dado toda su confianza y está confiando en mí. Ha sido delantero y conoce cómo me puedo sentir en un momento dado", recuerda el cántabro
Bolado desea seguir creciendo como futbolista y aunque el Racing tiene una cláusula para repescarlo en Navidad ya ha decidido que se queda hasta final de campaña. "Aquí estoy muy bien y lo que me interesa a mí es jugar partidos. En pretemporada sufrí un esguince de tobillo y aunque los médicos del Racing dijeron que eran sólo 15 días no fue así y me he pegado meses. Poco a poco voy cogiendo ritmo, aunque me sigue doliendo, y los minutos que me está dando Claudio me sirven para recuperar el tiempo perdido. A ver si pronto puedo jugar ya desde el inicio", concluye.