EFE. ZARAGOZA
El CAI Balonmano Aragón se relajó en exceso tras el descanso del partido que le enfrentaba al Torrevieja y acabó sufriendo para ganar al equipo alicantino, que aprovechó el bajón local en la segunda parte para estar a punto de llevarse un punto.
El equipo maño, que mantuvo a raya a su oponente en el primer periodo y que mandó en el marcador con comodidad, posiblemente intentó dosificarse de manera inconsciente en el segundo periodo, pensando en el partido de vuelta de la Copa EHF del próximo sábado, y con ello le dio alas a un Torrevieja que vio la oportunidad de sacar algo positivo y que a punto estuvo de lograrlo.
Nada más comenzado el segundo periodo el CAI llegó hasta los 5 tantos de ventaja y eso fue lo peor que le pudo ocurrir, porque a partir de ese momento comenzó a flojear en defensa. Esto permitió a los alicantinos recortar distancias hasta empatar a 26 goles a falta de diez minutos para la conclusión y, a partir de ahí, la emoción duró hasta el final en donde, con 34-33 y a falta de ocho segundos, al CAI le pitaron un pasivo que no fue aprovechado por el Torrevieja ya que el extremo brasileño local, Felipe Borges, cortó providencialmente un pase a falta de dos segundos, para ganar el partido.
CAI ARAGÓN 34 - TORREVIEJA 33