EUROPA PRESS. VALLADOLID
Un Real Madrid calamitoso entregó la escasa credibilidad que le restaba en Zorrilla, escenario de un nuevo ejercicio de impotencia futbolística que sumerge al club y a su entrenador, Bernd Schuster, en una situación especialmente delicada porque el equipo, con futbolistas implicados o no con el alemán, está muy lejos de ofrecer síntomas de recuperación.
El cuadro madridista, que de inicio renunció incluso al estilo de Schuster, refugiándose atrás para evitar ocasiones en su portería, falló en su conjura, encajó la segunda derrota del campeonato y sobre todo bajó los brazos ante un Valladolid bien plantado y que rentabilizó al máximo un tanto de Canobbio nada más iniciarse el segundo acto en el enésimo error de la zaga madridista.
Schuster cabeceaba en el banquillo, totalmente desangelado por la imagen que ofreció el equipo en Zorrilla, sin fútbol ni entereza para doblegar a un equipo que sólo le había ganado en su campo una vez en sus últimas catorce visitas.
El Real Madrid cerró su particular semana negra cotizando sensiblemente a la baja, en un momento de tanta autodestrucción que los jugadores parecen mucho peores de lo que son y el entrenador no halla soluciones.
Valladolid 1: Asenjo; Pedro López, Prieto, García Calvo, Marcos; Vivar, Rubio; Pedro León (Borja, min. 68), Canobbio (Baraja, min. 81), Sesma y Víctor (Óscar, min. 90).
Real Madrid 0: Casillas; Ramos, Cannavaro, Heinze, Marcelo (Drenthe, min. 69); Gago, Javi García (Saviola, min. 81) Guti; Van der Vaart (Sneijder, min. 62), Raúl e Higuaín.
GOL: 1-0: Min 48, Canobbio.
Árbitro: Fernández Borbalán (Colegio Andaluz). Amonestó a García Calvo, Canobbio, Pedro León, Van der Vaart, Guti y Gago. Dos amarillas a Gabriel Heinze, expulsado en el minuto 88.
ESTADIO: Zorrilla. 21.000 espectadores.