JULIÁN PALOMAR
En el seno del vestuario del Elche volvieron a sentar ayer bastante mal las declaraciones vertidas por David Vidal en un diario gallego, reflejadas en este periódico, en las que el ex preparador franjiverde arremetía de forma dura contra el media punta Dani Benítez y hacía hincapié en la poca paciencia que había tenido el club con él cuando los resultados le volvieron la espalda y que a la larga provocaron su destitución.
El técnico Claudio Barragán habló ayer por la mañana con Dani Benítez antes del entrenamiento para que "no entrara al trapo" a ese tipo de declaraciones y "zanjara el tema". Su deseo es que la plantilla esté al margen de lo que pueda seguir diciendo públicamente Vidal ya que su paso por el club franjiverde ya es historia. Sobre Vidal el nuevo técnico franjiverde confesaba que "cada uno es como es y como tal hay que respetarlo. Si él quiere seguir en sus 13 sus motivos tendrá".
Ni una llamada
Claudio no quiso hablar más sobre el tema pero evidenció que su relación con David Vidal es ahora nula. Reconoció que "no me ha llamado desde que me hice cargo del banquillo del Elche", algo que sí hizo él cuando lo destituyeron tras el empate ante el Celta (1-1). "Yo le llamé aquella noche cuando lo destituyeron para ver cómo estaba anímicamente, pero él no lo ha hecho en ningún momento", apuntó el preparador antes de dejar claro que "toda nuestras miradas deben estar en Sevilla y no podemos distraernos".
La otra patata caliente que debe enfriar Claudio lo antes posible es la de Wakaso Mubarak. El futbolista ghanés ya entrena con la plantilla tras mes y medio en su país y debe poner en condiciones. "He hablado como he podido con él, por señas, pero me ha entendido todo lo que le he dicho. En un mes no ha hecho nada en su país y ahora deberá hacer un trabajo específico para ponerse en condiciones. Un mes se nota y ahora le toca esperar su oportunidad. Es un futbolista válido y vamos a ver si lo vamos mimando", confesó.