EFE. MADRID
La plantilla del Real Madrid se reunió ayer en la Ciudad Deportiva de Valdebebas con Schuster, y su segundo, Manolo Ruiz, para analizar en una larga reunión el mal momento que vive el equipo, eliminado de Copa del Rey por un Segunda División B como el Real Unión. Después del día de descanso que los jugadores del Real Madrid tuvieron para asimilar la primera eliminación de una competición esta temporada, a su llegada a la ciudad deportiva blanca, a las 10.30 horas, se encontraron con una reunión previa a su entrenamiento, que se prolongó durante casi dos horas.
La mayor parte del tiempo la reunión fue de todo el grupo y acabó siendo de técnicos con el capitán, Raúl González, buscando un cambio inmediato en el rumbo del equipo desde mañana, día en el que visitan al Real Valladolid.
A la reunión no acudió Pedja Mijatovic, director deportivo, aunque se le esperaba durante la mañana. En ella, varios jugadores tomaron la palabra, con especial protagonismo para los capitanes. Schuster tuvo una actitud reflexiva y, en nombre de los técnicos, tomó la palabra con más asiduidad Manolo Ruiz.
Habitualmente, los jugadores saltan a entrenarse a las 11:00 horas de la mañana. Ayer lo hicieron a las 13:15 horas tras intercambiar opiniones en una reunión que sirvió para dejar las cosas claras, buscar unión y soluciones a la crisis.