JULIÁN PALOMAR
Mis jugadores, al igual que mis perros, están que muerden". Así de categórico se mostraba ayer Claudio Barragán consciente de que "estamos en el momento clave para marcar lo que va a ser nuestro futuro en la competición después del triunfo logrado en Mendizorroza. Veo al equipo muy enchufado".
El técnico del Elche destaca el "compromiso" que hay dentro del grupo para sacar esto adelante. "No hay más que ver al jugador dentro del terreno de juego para comprobar que todo el mundo desea ser solidario en el esfuerzo y que todos los futbolistas son conscientes de que nos estamos jugando mucho".
Claudio trata de ser humilde con la mejoría que ha vivido el equipo y prefiere que "los jugadores brinden los triunfos a los suyos, que son los que más sufren, y no a mí. Tienen que creérselo. Yo estoy aquí para ayudarles y ellos son los artífices de la mejora. He estado siete años metido en un zulo, no he salido a la palestra y tampoco he sido protagonista, y ahora, tampoco lo voy a ser".
Insiste en que "no se ha ganado nada y tenemos que seguir con el mismo trabajo para abandonar las posiciones de descenso. Si pensamos que lo hemos hecho todo nos equivocamos".
El domingo llega un equipo como el Albacete que "tiene el gusto por el balón con José Ignacio en el banquillo" y para frenar ese fútbol "tenemos que estar muy arropados y no perder nunca la compostura. Habrá que emplearse con la máxima intensidad".
Claudio no olvida que en el banquillo de al lado estará Juan Ignacio Martínez. "El entrenador rival es de por aquí y con eso lo digo todo. Vendrá preparando el partido desde hace dos meses. En su situación yo haría lo mismo. Sonó el año pasado para venir aquí y esta plaza es apetecible. Además, todos los equipos que lleva juegan bien al fútbol y es un espejo donde mirarse. El año pasado nos dio un repaso con el Salamanca".
Claudio Barragán es consciente de que "Juan Ignacio sabe cómo voy a jugarle pero he tratado de no darle pistas ya que ha tenido por aquí hasta su hermano espiándome y viendo los entrenamientos"
Finalmente, respecto a su futuro en el banquillo franjiverde, confesó que "de momento la plaza la tengo yo, pero no me fío de nadie. Los resultados son los que mandan y en lo único que ahora pienso es en ganar al Albacete el domingo".