JULIÁN PALOMAR
David Vidal ha echado mano de la ironía para responder a Dani Benítez e Iván Bolado, los dos futbolistas que le han criticado a los pocos días de ser despedido como entrenador del Elche. "Tienen razón. Uno estaba lesionado y el otro jugaba. Son jóvenes y no están acostumbrados a entrenar a tope con un técnico exigente. Trabajar dos horas cobrando muchos euros al mes no es para tanto y entiendo sus quejas", respondió el ex preparador franjiverde desde Cádiz.
Asimismo, Vidal se ha puesto en manos del abogado, especialista en temas deportivos, Vicente Montes, para que negocie con el Elche su finiquito. El letrado cacereño es el responsable de todos los trámites burocráticos que llevaron a Luis Aragonés al Fenerbahce turco. "Como no entiendo de números me he puesto en manos de él para que negocie mi finiquito", comentaba ayer Vidal antes de reconocer que "confío en que el viernes quede todo solucionado y pueda viajar hasta Elche para firmarlo. No me gustaría que hubiera más demora".
El preparador gallego recuerda que "en el tiempo que estuve en Elche cumplí con mi labor y ahora espero que lo hagan conmigo. Llevo casi un mes esperando".
Desde Cádiz reconoce que "no me esperaba la destitución" como técnico del Elche y la califica de "precipitada". No duda en afirmar que "cuando me llamaron al club tras el empate con el Celta no me esperaba que me iban a echar. Pensaban que iban a tener paciencia como otros equipos han tenido con Chaparro (Betis) o Caparrós (Athletic de Bilbao)".
Vidal alega que "veníamos de merecer el triunfo en Murcia, de eliminar al Tenerife en la Copa y de casi ganar al Celta. Un error nos privó de ello. El equipo estaba ensamblándose, Niño y Acciari comenzaban a brillar, pero no me dejaron seguir trabajando".
Desde su marcha, el Elche empató ante el Hércules y el Alicante, y ganó el pasado domingo, en Vitoria, por 0-3, en lo que supuso el primer triunfo del equipo franjiverde en esta temporada.