EFE. LIVERPOOL
Un gol de penalti inexistente y protestado por el Atlético de Madrid que anotó el capitán "red", Steven Gerrard en tiempo de descuento privó ayer en Anfield al equipo madrileño del que hubiese sido un merecido triunfo, tras un buen partido, bien planteado por los rojiblancos. Este resultado deja muy cerca de los octavos de final de la competición a los dos equipos.
Con un telón de fondo de lujo y con un ambiente para cortar la respiración, el conjunto de Aguirre comenzó su cita en uno de los templos del fútbol con una apuesta con muchos riesgo al dejar a Sergio Agüero en el banquillo, una decisión cuestionable que le costó los pitidos de la hinchada rojiblanca. El marcador final probó, pese a todo, que al mexicano, la jugada le salió bien.
Los primeros compases fueron de tanteo. Ambos equipos, tanto el Liverpool como el Atlético se decantaron por un planteamiento inicial bastante conservador, sin riesgos.
Fue a los quince minutos cuando el Liverpool empezó a avisar. Lo hizo con un pase de Xabi Alonso al irlandés Robbie Keane en una pelota que pudo haber hecho daño a los colchoneros. Fue una fisura de la defensa visitante, que por lo demás se mostró sólida en la zaga.
Un encadenamiento de pases entre Mascherano, Kuyt y Gerrard, hizo saltar las alarmas en la zaga "rojiblanca". El "Atleti" se salvaba entonces y el portugués Simao Sabrosa subía hasta los feudos de Pepe Reina para apretar la red del meta español del Liverpool. No atinó. Sobrado de confianza, la formación de Benítez se soltaba cada vez más. Un pase de Xabi que encontró a Albert Riera como rematador volvió a crear tensión en el área atlética.
Con "The Kop" bramando, el Liverpool se envalentonaba. Los pupilos del "míster" madrileño desplegaban progresivamente su encantos en todos los frentes.
El momento más tenso llegó en tiempo de descuento, cuando el árbitro sueco Martin Hansson pitó un más que dudoso penalti a Pernía en un lance con Gerrard. Fue un decisión muy protestada por los rojiblancos, que vieron cómo se les escapaba un meritorio triunfo en el último suspiro, merced a la transformación de Gerrard.
Liverpool 1: Reina; Arbeloa, Carragher, Agger, Aurelio; Mascherano (Lucas, m.70), Kuyt; Riera (Babel, m.60), Gerrard, Alonso; Robbie Keane (Ngog, 70).
Atlético de Madrid 1: Leo Franco; A. López, Perea, Heitinga, Pernía, Maxi Rodríguez, Raúl García, Assuncao, Maniche, Simao (Luis García, m.89); Forlán (Kun, m.70).
Goles: 0-1, Maxi Rodríguez, m.37, 1-1, Steven Gerrard, Pen. 94
Árbitro: Martin Hansson (Suecia). Sacó tarjeta amarilla a Maniche, del Atlético de Madrid, en el minuto 67 y "Kun" Agüero (m.91).
ESTADIO: Anfield ante 42.010 espectadores.