V. M. V.
Asier Garitano vive un momento amargo. Tras su cese ayer como técnico del Alicante, deberá desempeñar funciones en la secretaría técnica junto a la extensa nómina de nombres -Miguel del Castillo, Fulgencio Hernández, Roberto Granero y Felipe Ferrándiz- que trabajan bajo la supervisión de Manolo Jiménez. El club se vio obligado a realizarle ficha como primer entrenador para el encuentro del domingo ante el Albacete después de dirigir dos encuentros sin ella, y ahora la reglamentación le impide volver a ejercer como segundo técnico.
Por este motivo, el futuro de Garitano en el club está en el aire. La falta de apoyo público por parte de la cúpula directiva durante su corta etapa de interinidad en el banquillo ha generado malestar en el técnico vasco y, aunque ayer eludió hacer cualquier tipo de valoración sobre su nueva función, otras fuentes apuntaron que baraja seriamente dejar la entidad para la que ha trabajado durante los últimos nueve años incondicionalmente al servicio de la misma.
El preparador tiene previsto acudir hoy a las instalaciones de Villafranqueza a las 9.15 horas para despedirse de los jugadores.