EFE. HOUSTON
El escolta Rudy Fernández entró por la puerta grande de la NBA al convertirse en el novato más productivo de la jornada inaugural. Fernández superó en su debut a su compañero el pívot Greg Oden, elegido con el número uno en el sorteo universitario del 2007, y al base Derrick Rose, que lo fue en el 2008 con los Bulls de Chicago.
El jugador mallorquín de 23 años hizo un gran partido con los Trail Blazers de Portland, aunque su equipo recibiese una paliza de 96-76 frente a los Lakers de Los Ángeles de Pau Gasol. Jugó 29 minutos y fue el segundo máximo encestador con 16 puntos, tras anotar 5/10 tiros de campo, incluidos 3/5 triples, y estuvo perfecto desde la línea de personal. También repartió 4 asistencias, capturó 2 rebotes, recuperó 2 balones, no perdió ninguno ni cometió falta personal.
Todo lo contrario de lo que sucedió con Oden, que sólo pudo jugar 13 minutos al lesionarse el pie derecho al comienzo del primer cuarto, aunque aguantó hasta el descanso. El esguince de Oden vuelve a encender las alarmas en los Trail Blazers, que recuerdan lo sucedido con el pívot Sam Bowie, elegido con el número dos en el sorteo universitario del 1984 cuando Olajuwon fue primero y Jordan, tercero. Mejor y más tiempo jugó Rose, que debuto con los Bulls y les ayudó a ganar por 108-95 a los Bucks de Milwaukee.