Íñigo Roy, Cheste
Además de los problemas de acceso al circuito de Cheste que ayer dio a conocer Levante-EMV, los más de 100.000 aficionados que acudan durante todo el fin de semana al Ricardo Tormo se encontrarán con que la lluvia que ha caído durante los últimos días también ha hecho de las suyas y ha inutilizado más de 11.000 plazas de aparcamiento, la mitad de las 22.000 disponibles para coches.
Así lo reconoció ayer la dirección del circuito a través de un comunicado cuando informó que el agua ha reducido la capacidad de los aparcamientos reservados para coches al 50%, y advirtió que la previsión de lluvia para el fin de semana "puede agravar la situación".
Por ello, y tal como ya se hizo con el concierto de Madonna, se han habilitado aparcamientos alternativos para vehículos en los polígonos industriales de 'La Reva' -ubicado en el término municipal de Riba-roja del Turia-, y 'Castilla', en Cheste.
Desde aquí, la organización ha previsto servicios de autobuses lanzadera para trasladar a los aficionados al circuito. El objetivo es evitar más colapsos en las zonas de aparcamiento embarradas del Ricardo Tormos que ayer todavía intentaban recuperar echando toneladas de grava.
La situación -que, por el momento, sólo afecta a los aparcamientos de coches- ha llevado a que la dirección del circuito recomiende a los aficionados utilizar el servicio especial de Cercanías de Renfe, o en caso de acudir con su propio vehículo, llenar todas las plazas del mismo.
Mientras que las previsiones de mal tiempo y la lluvia plantean nuevos problemas de aparcamiento y acceso al Gran Premio, las obras de las dos rotondas y los nuevos viales de acceso al circuito de Cheste y a varias urbanizaciones de Chiva acabaron ayer y salvo problemas de última hora, desde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias aseguran que todo está listo para recibir a los moteros y aficionados que acudirán durante el fin de semana al circuito.
Sin embargo, la prueba definitiva de estos accesos llegará el sábado y el domingo, cuando todos los vehículos tengan que pasar obligatoriamente por estas dos rotondas para acceder unos al circuito desde Madrid y salir otros desde el recinto en sentido Valencia. De hecho, el planeamiento de los nuevos accesos construidos por el paso del tren de alta velocidad convierte estos dos puntos en auténticos embudos conectados por un puente y un vial de algo menos de un kilómetro.
En total, para entrar desde Madrid al circuito o salir en dirección Valencia, habrá que cruzar un paso elevado en talud sobre la vía del AVE y otro puente más para salvar de nuevo la plataforma de alta velocidad y la A-3.
En cuanto a las críticas que han recibido estos accesos y los problemas que pueden ocasionar, desde el ADIF insisten en que su departamento "sólo ha ejecutado" un proyecto de accesos "que no elaboramos nosotros". Así, recordaron que cualquier decisión sobre estos accesos y sobre su idoneidad o no "la ha tomado en todo momento la demarcación de carreteras del ministerio de Fomento, que fue -añadieron- quien modificó el trazado original de los accesos que presentó en su momento GIF".
En cualquier caso, sí hicieron hincapié en que la nueva red de viales y rotondas de entrada y salida al recinto de competición y al resto de urbanizaciones y zonas residenciales de Chiva "mejora muchísimo" los accesos que se utilizaban hasta ahora y adelantaron que el proyecto ha previsto la instalación de biondas adaptadas ya a la nueva legislación, "con más seguridad para los motoristas y vecinos". Así, y en previsión del tráfico que tendrán que absorber estos dos puntos el próximo fin de semana, los técnicos han optado por dotar estas rotondas de una gran vía central que se se abrirá al tráfico en los momentos más críticos para acelerar el paso de vehículos y evitar los problemas en los giros.
Los trabajos para dejarlo todo listo se prolongaron durante toda la tarde. Además de limpiar la calzada y abrir al tráfico el vial de acceso al circuito desde Madrid -que el miércoles estuvo cerrado por obras de asfaltado-, los operarios instalaron también las últimas señales para indicar en cada intersección hacia dónde dirigirse para llegar al circuito.
La DGT moviliza a a 250 personas para vigilar la circulación
Doscientas cincuenta personas, tres helicópteros, 165 cámaras de televisión y 276 paneles de mensaje variables serán utilizados por la Dirección General de Tráfico para regular la avalancha de coches y motos que se producirá en el entorno del circuito de Cheste. La mayoría del personal (147) serán agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil encargados de realizar controles fijos y móviles en los principales itinerarios y organizar equipos preventivos de alcoholemias. El resto serán personal del Centro de Gestión de Tráfico (90) y personal especializado de helicópteros.
Por experiencias anteriores se prevén complicaciones en la A-3, la AP-7 y la N-340 desde Orpesa hasta Valencia, y la A-7 y AP-7 desde Valencia hasta Alzira.
Y las recomendaciones de la DGT son utilizar para la salida del circuito la misma ruta que a la entrada, atender con prontitud las indicaciones de los agentes, respetar las normas de circulación, utilizar el tren para llegar al circuito, utilizar los coches particulares con la máxima capacidad y elegir los itinerarios más convenientes. Se esperan 27.000 motocicletas y 35.000 vehículos.