EFE
El jugador reconoció que no existe la rivalidad que hay, por ejemplo, con el Hércules y que existen ciertos lazos de amistad entre algunos jugadores, pero que ahora la situación es complicada para ambos equipos.
Luis Gil es uno de los seis componentes de la plantilla del Alicante que militaron en el Elche, club del que guarda un gran recuerdo.
Por eso, no esconde que el encuentro que dirimirán el sábado en el estadio Martínez Valero le resulta "especial", sobre todo si se tiene en cuenta que vive en Elche, donde tiene "muchos conocidos y amigos".
"Es un partido de los que marcas cuando sale el calendario lo marcas", dijo.
"Ojalá nos podamos salvar los dos y no estemos mucho tiempo en esta fea posición", deseó Luis Gil, quien, en cualquier caso, confía en que el triunfo en el partido del sábado caiga del lado de su equipo.
"Es un partido entre dos equipos necesitados y espero que nosotros sepamos aprovechar que el Elche lo está un poco más porque el que pierda va a salir bastante perjudicado", manifestó.
No considera Luis Gil que haya un favorito en el partido porque los dos equipos salieron "reforzados del último partido fuera de casa" (el Elche empató ante el Hércules y el Alicante frente al Celta), si bien, opinó que jugar como local puede ser importante para el Elche.
También cree que puede ser relevante para el partido la presencia en el banquillo del técnico Claudio Barragán, del que dijo que puede ser "un revulsivo" y alguien en el que la afición ilicitana puede "identificarse".
Pese a todo, explicó que el equipo que esté "más tranquilo" puede ser el que logre el triunfo el sábado ya que reconoció que tanto el Elche como el Alicante juegan "muy necesitados y nerviosos".
"He ido a ver varios partidos del Elche y en los inicios les noto bastante nerviosos y, a medida que se cansan un poco, se apaciguan y juegan mejor", argumentó Luis Gil.
La ausencia de Luis Gil en la lista de convocados del Alicante para el último partido ante el Celta de Vigo fue una de las grandes sorpresas del técnico Asier Garitano.
El jugador valenciano dijo haber asumido bien la decisión, "igual que cuando me tocó jugar hasta ahora o casi todo el año pasado "ya que "a uno siempre le gusta jugar, y al que no le fastidie es que no siente lo que hace, pero siempre con respeto al compañero que va a entrar".