RAÚL PINA
¿Cómo le va la vida en el Deportivo Alavés?
No me puedo quejar, tanto en el aspecto deportivo como en lo personal están saliendo las cosas. Aquí tenemos un entrenador (José María Salmerón) que apuesta por el buen juego y eso es de agradecer. Si disfrutamos, mucho mejor.
¿Por qué acabó marchándose del Hércules?
Cuando no se hacen bien las cosas, acaban rompiéndose por algún sitio. Lo que pasó queda entre Paquito y yo. No tengo nada en contra de él, sólo palabras de agradecimiento.
¿Le hubiera gustado salir de otra forma y despedirse de la gente?
Sí, cuando me marché al finalizar la temporada dije que renovaría. Estábamos cerca de firmar. Luego se rompió y decidí mirar otras ofertas.
¿Qué le sedujo de la propuesta del Alavés?
Quería probar el fútbol de aquí arriba. En este equipo el balón es el protagonista, con un fútbol vistoso, de toque y con llegada.
Su equipo se ha convertido en una sorpresa, al menos en este inicio.
No lo creo. Somos un equipo casi nuevo. El grupo es ambicioso y con ganas de pelear y dar guerra. El fin del Alavés pasa por salvarse, no por buscar el ascenso a Primera División.
Enfrentarse al Hércules, ¿será especial para usted?
Sí, es especial para mí. Llevaba cinco años en Alicante. Deportiva y personalmente conocía a mucha gente. Hay amigos que haces en Novelda, Alicante y también de la urbanización donde estuve viviendo.
¿Llegará a sentirse extraño en el Rico Pérez?
Un poco extraño sí. Es la vida del futbolista. Hoy aquí y mañana allí.
¿Le sorprende el arranque del Hércules?
No. Lo que sí me ha sorprendido es el Zaragoza. Son los máximos aspirantes. El Hércules dispone de un gran equipo y puede estar también ahí.
¿Considera al Hércules un candidato al ascenso?
Creo que sí, pero la Liga es muy larga. No obstante, para subir a Primera el único candidato es el Zaragoza. Me alegraría que subiera el Hércules por todos los amigos que tengo allí.