V. M. VICTORIA
Será especial, sin duda". Así lo reconocen Unanua, Azkoitia, Ismael, Luis Gil, Peragón y Ricardo Cavas, que compartirán el sábado la emotividad de enfrentarse a un ex equipo: el Elche. Los seis jugadores defenderán en el derbi del Martínez Valero la elástica del Alicante, aunque habrá poco tiempo para el recuerdo. La mala situación deportiva de uno y otro obliga a no caer en el sentimentalismo.
Elche y Alicante volverán a verse las caras en partido oficial después de más de medio siglo sin cruzar sus trayectorias y el clima de amistosidad que existe entre aficiones trasciende a los vestuarios. Pocas plantillas del fútbol español tienen un pasado común con un ex equipo como el Alicante con el Elche. A excepción de Cavas, que vistió de franjiverde en la campaña 2002/03, el resto fueron incluso compañeros en el mismo vestuario. Ocurrió en la temporada 2004/05 cuando, bajo el mando Josu Uribe, fueron partícipes de una temporada tan esperanzadora en su inicio como desilusionante a su fin. Tras un arranque prometedor, que dio licencia para pensar en el ascenso a Primera, el conjunto ilicitano se diluyó cual azucarillo en agua.
Imagen que perdura
Cuatro años después volverán a pisar el césped del estadio ante la atenta mirada del aficionado franjiverde, en cuya retina perdura la imagen de algunos de ellos. Es el caso de Jesús Unanua, el único de todos que ha desembarcado directamente en el club celeste y que, de hecho, mantiene su residencia en la ciudad ilicitana. "Será un partido muy especial por los dos años que viví allí, pero necesitamos puntuar para salir de los puestos de abajo", comentó ayer el guardameta.
Otro de los que dejó impronta fue Roberto Peragón tras tres temporadas en las que se sintió "muy a gusto". El ariete, que precisó que antes de recalar la pasada temporada en el Málaga hizo "todo lo posible" por renovar con el Elche, recuerda con cariño su periplo franjiverde. "Siempre deseo lo mejor a los equipos donde he estado y al Elche más porque se lo merece tanto el equipo como la afición". Sin embargo, y pese a su "profundo respeto" al Elche y sus seguidores, el ariete, que aún no ha visto portería, aseguró que si anota un tanto "lo celebraría. Entiendo que ese momento es un instante de alegría para el Alicante. Eso no quita el respeto que tengo al Elche y su afición".
Menos emotivo se muestra Ismael López, que sólo jugó media temporada cedido por el Real Betis. El jugador andaluz dice no tener "ninguna sensación especial por pisar el Martínez Valero", aunque admite que su corta estancia fue "muy agradable. Es un buen club, una buena ciudad y tengo un recuerdo magnífico, pero eso no va a servir para quitarme las ganas de ganar. Yo miro por mí y luego si se salva el Elche, no hay ningún problema".
Y es que a diferencia de otros derbis, el Elche-Alicante estará rodeado de un clima de hermandad que se refrendará tanto en el césped como en la grada después de que las aficiones compartan mesa antes del partido.