JESÚS ZERÓN
Tas la derrota sufrida en Benidorm el domingo, el Orihuela lleva seis jornadas consecutivas sin ganar en liga, lo que le ha llevado situarse en la zona de descenso directo, justo cuando se están produciendo más lesiones dentro de la corta plantilla de la entidad de la Vega Baja.
La última vez que el equipo de Verza sumó los tres puntos en un partido liguero fue el 14 de septiembre, cuando venció en la tercera jornada al Gavá por un solitario gol. Tras ese encuentro, los 'escorpiones' no han levantado cabeza y sólo ha sumado tres puntos de 18 posibles, con tres empates y tres derrotas. A todo ello, se le suma la mala suerte que el equipo está teniendo en las lesiones, que ya han dejado de respetar al cuadro amarillo que en las dos últimas semanas ha sufrido las bajas por lesión de Tevenet, Santi Villa, Iker Guereñu e Ibán Espadas. En ese sentido, hay que tener en cuenta que esta temporada el club que preside Antonio Pedrera, cuenta con una plantilla muy justa, que hace que una baja pueda suponer un dilema al no tener recambio, según en la zona donde se produzca.
Sin embargo, todas las estadísticas negativas que se están produciendo en las últimas jornadas no parece afectar categóricamente a la plantilla oriolana, que ayer en el entrenamiento mostraba un buen talante y una gran ilusión por salir cuanto antes del pozo al que parece haber caído.
Los jugadores están convencidos que la situación que padecen ahora no es más que una anécdota y que pronto levantarán cabeza. Así lo ha reconocido el propio entrenador, Vicente Verza, que no se mostró descontento con el trabajo de su equipo pese a los resultados, y les animó a seguir haciendo "bien las cosas, porque estoy convencido y los futbolistas también, que pronto vendrán los buenos resultados".