AGENCIAS. MADRID
El Atlético de Madrid podrá jugar contra el Liverpool en el Vicente Calderón el encuentro de Liga de Campeones del 22 de octubre. "No vamos a tomar decisiones irresponsables, también debemos organizar el partido", alegan desde la UEFA para atrasar la decisión de cerrar el estadio madrileño. El organismo europeo ha decidido aplazar la clausura del estadio rojiblanco porque no hay tiempo material para organizar el partido en otro estadio.
Mientras tanto, la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, entregó ayer al presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, un exhaustivo informe para que le sirva de defensa ante la UEFA y que aclara "la correctísima intervención policial" de la Policía Nacional durante los sucesos violentos el partido del 1 de octubre contra el Olympique de Marsella.
Mestre trasladó al equipo rojiblanco que de las diligencias policiales se desprende la "actuación correctísima" de la Policía tanto en el interior como en el exterior del estadio, "previniendo cualquier incidente antes, durante y tras el partido, con un importante despliegue policial", así como la respuesta policial en el interior de estadio, "que fue en todo momento, proporcionada, correcta". Mestre confesó que a las 20.35 horas la Policía detectó en el interior del estadio una pancarta colgada en el graderío en el que se ubicó a los hinchas radicales del Olympique, "considerada prohibida al alentar a la violencia y la xenofobia". Entonces, al intentar retirarla, efectivos de seguridad fueron agredidos violentamente por los ultras galos.
Por otro lado, el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, apuntó que el informe presentado "se realizó fuera de plazo" y "atendiendo únicamente a un recurso presentado por el Olympique de Marsella".
Francia no tolerará gritos contra su himno
El primer ministro francés, François Fillon, pidió ayer que se suspenda un partido de fútbol cuando los espectadores piten contra un himno nacional, como ocurrió el martes con el francés en el partido Francia-Túnez que se disputó en París. El encuentro amistoso, que se jugó en el Estadio de Francia ante unos 65.000 espectadores, con un gran número de tunecinos e hijos de inmigrantes en las gradas. El himno francés fue interpretado en el estadio por la cantante Lââm, de origen tunecino.