V. M. VICTORIA
La primera, que tenía la sensación de estar en el punto de mira de la junta directiva desde hace varias semanas. La segunda, que tenía conocimiento de las conversaciones del club con otros entrenadores antes de su despido. Sólo 24 horas antes, el director deportivo, Manolo Jiménez, expresó lo contrario.
Granero tildó de "prematura, precipitada e injusta" su destitución, y dijo no sentirse partícipe aún del nuevo proyecto celeste: "Sería muy atrevido e insensato valorarme por este proyecto, que no ha empezado todavía". "Quedan muchos partidos por disputar y a mí me han cerrado la plantilla hace un mes. Hay jugadores con los que no he podido contar por lesión, otros que llevan poco tiempo en el equipo y todo eso necesita una fase de adaptación para, a partir de ahí, crecer".
Tras reconocer que "muchas cosas han cambiado en el club" desde la consecución del ascenso, calificó como "excepcional" el ambiente que vivió como entrenador junto a Juan Mayor y Felipe Ferrándiz. Y, pese a aclarar que no ha tenido ningún problema con Manolo Jiménez, dejó patente que sus formas de entender el fútbol son opuestas: "Es imposible que me lleve mal con él porque hemos estado muy poco tiempo juntos, pero sí es cierto que mi filosofía tiene poco que ver con la de Manolo. Entre él y yo hay mucho espacio en ese sentido y en la forma de gestionar el grupo, aunque a mí creo que me ha ido muy bien liderándolo".
Al ser cuestionado sobre los contactos con otros técnicos antes de su despido, el ya ex técnico celeste fue muy claro: "No hay que darle tanta trascendencia ni que dramatizar. Lo sabíais vosotros (prensa) y yo que habían hablado con otra gente. No sé por qué se tienen que negar algunas cosas que forman parte del fútbol", dijo en alusión al propio Jiménez, que el lunes aseguró que el club no había conversado con otro técnico hasta el despido de Granero.
Respecto a la indemnización que deberá percibir (200.000 euros), Granero se mostró esperanzado en no encontrar problemas: "Mi implicación y mi trabajo le ha facilitado mucho las cosas y ahora me gustaría que fuera igual". Por último, tuvo un gesto de cariño con la afición. "Me he sentido muy querido desde el primer día y ni con el ascenso que conseguimos se lo voy a poder pagar".