V. M. VICTORIA
Las prisas no son buenas consejeras y en el Alicante dan fe de ello. Por culpa de ellas, Rafa Jordá se ha resentido de la pubalgia que le mantiene en el dique seco desde hace un mes y su puesta a punto se ha frenado en seco, tal y como aseveró ayer José Carlos Granero: "Hemos querido ir muy deprisa, acelerar su proceso de recuperación y nos hemos dado cuenta de que no debe ser así porque presenta molestias. Hay que ir más despacio, tener paciencia y tranquilidad, porque nos va a costar más de lo que pensábamos".
A día de hoy, la fecha de regreso del delantero es una incógnita total. La decisión del cuerpo técnico de forzar su recuperación responde a la "importancia" del futbolista en los esquemas de Granero, preocupado por la falta de gol que padece, y sus palabras así lo denotan: "muy a mi pesar, habrá que tener cuidado, paciencia y mimarlo mucho".
El preparador descartó que el ariete, en principio, vaya a pasar por el quirófano, pues además del cuerpo médico, varios especialistas en la materia consultados no abogan por tal extremo. "De momento -consideró- no presenta una sintomología clara para operar. Este tipo de lesiones a veces no presentan un cuadro muy claro, a veces debes pasar uno o dos meses probando tratamientos y potenciando la zona, y te recuperas. Ni el cuerpo médico ni el propio jugador creen que presente un cuadro tan grave para operar ya y lo hemos contrastado con varios traumatólogos", sentenció.
Al margen de la lesión del delantero, Granero calificó como "muy importante" el partido de mañana ante el Huesca en el Rico Pérez (18.30) porque "nos permitiría salir de los puestos de descenso y situarnos de nuevo en nuestro objetivo". El técnico considera que la plantilla "está bien" pese al último traspiés en Tenerife y, de hecho, considera que "va a ir a más" en los próximos partidos. "Hay margen para progresar y no tengo ninguna duda de que vamos a conseguir el objetivo con creces".
Para ello, considera fundamental experimentar un plus de "agresividad" respecto a las últimas citas. "Lo hemos hablado en el vestuario, debemos ser más agresivos porque hemos pecado de blandos en algunas fases de los partidos".
De su próximo oponente, destacó su nivel "como colectivo. No ha perdido todavía y es un equipo que tiene una idea muy clara de lo que quiere. Está en una inercia positiva y va a sorprender", comentó.
Por último, subrayó que sólo tiene la duda de Alan por un problema en la rodilla y dejó entrever el regreso de Abel Buades a una convocatoria: "Está más tranquilo y centrado en el aspecto deportivo. Lo veo bien para echarnos un cable", concluyó.