AGENCIAS. BERLÍN/ROMA/PARÍS
El italiano Leonardo Piepoli y el alemán Stefan Schumacher fueron cazados por dopaje durante el pasado Tour de Francia gracias a un nuevo método de detección de la CERA, la EPO de última generación. El presidente de la Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje (AFLD), Pierre Bordry, confirmó que Piepoli fue controlado dos veces por consumo de esa sustancia, prácticamente desconocida por el gran público hasta el pasado Tour.
El responsable de la lucha contra el dopaje en el pasado Tour no confirmó que Schumacher fuera controlado, pero su propio equipo, el Gerolsteiner, confirmó el positivo y le suspendió con efecto inmediato.
El italiano dio positivo en un control efectuado el pasado 4 de julio, antes del inicio de la carrera, y otro que tuvo lugar once días más tarde, en la etapa que finalizaba en Toulouse, dos días antes de su triunfo en la cima de Hautacam.
Hasta ahora, el laboratorio antidopaje de Chatenay-Malabry no pudo concluir con las pruebas urinarias que el ciclista hubiera consumido la escurridiza CERA.
El laboratorio de las afueras de París tuvo que esperar a los resultados de un método más complejo que combina análisis urinarios y sanguíneos y que ha puesto en marcha en colaboración con sus homólogos de Lausana.
Indignación en Alemania
La Federación alemana de ciclismo anunció ayer que iniciará medidas disciplinarias contra Stefan Schumacher. "La intención de nuestra denuncia es que sea sancionado con un mínimo de dos años", afirmó la Federación en un comunicado. Del mismo modo, el director general del Comité Olímpico Alemán (DOSB), Michael Vesper, afirmó hoy que el ciclismo se está "suicidando" y la televisión pública alemana se plantea dejar de transmitir del Tour de Francia.