NATALIA ARRIAGA. BENIDORM
Las rusas Eugenia Kanaeva y Vera Sessina, respectivamente en aro y cuerda, y el conjunto de Bielorrusia, en la modalidad de aros y mazas, se repartieron las tres finales de la Copa del Mundo de gimnasia rítmica disputadas ayer en Benidorm, donde hoy se echará la llave a la temporada internacional de este deporte.
La buena noticia para la entusiasta afición que llenó el Palacio de Deportes de Benidorm fue la segunda plaza del conjunto español, que logró su intención de pasar la amarga página de los Juegos de Pekín, donde terminó undécimo. El resultado obtenido por Bárbara González, Isabel Pagán, Ana María Pelaz, Verónica Ruiz y Beth Salom tiene un efecto más terapéutico que real, porque sólo cuatro conjuntos compiten en Benidorm y el teóricamente mejor, Rusia, no incluye a ninguna de las gimnastas que fueron campeonas en China.
Bielorrusia, con el equipo que fue bronce olímpico al completo, triunfó con una ejecución más que aceptable -a estas alturas de la temporada- de una coreografía exigente y original valorada con un 17,650, por el 16,500 de España y el 15,675 de Ucrania. Rusia cerró la clasificación con un 15,125.
En las finales individuales Kanaeva, campeona olímpica del concurso completo de gimnasia rítmica en Pekín, dio la de cal y la de arena con un triunfo en el aro y un cuarto puesto en cuerda. Este aparato, el primero en disputarse, la cogió fría: se le cayó la cuerda en el primer lanzamiento y ahí quedaron enterradas sus opciones de podio. Se impuso su compañera Vera Sessina, de 22 años (cuatro más que Kanaeva), subcampeona del mundo y que ya había ganado cuatro series de la Copa del Mundo de esta temporada en el mismo aparato.
Las gimnastas se mostraron en general lejos de la mejor forma que alcanzaron hace mes y medio en los Juegos de Pekín, pero aun así justificaron su condición de mejores del mundo. Sólo falta en el grupo la bielorrusa Inna Zhukova, plata olímpica y que renunció a esta cita.
En la final de aro cambiaron las tornas y ni una gimnasta repitió podio. Kanaeva ganó con suficiencia según las jueces, a la vista de las notas, pero de manera discutible para el público. La rusa obtuvo una nota de 18,975 puntos, por delante de las ucranianas Anna Bessonova (18,175) y Natalia Godunko (17,900). La ganadora, con una actuación impecable pero sobria, no conquistó tanto como Bessonova, que presentó un ejercicio de extrema elegancia. El público la hizo su favorita y exigió al grito de "campeona" una nota alta que las jueces concedieron, pero en todo caso muy por debajo de la de Kanaeva.
Hoy se disputarán las finales individuales de mazas y cinta y la de conjuntos de cinco cuerdas.
Jóvenes gimnastas de toda la geografía nacional arrastraron a sus familias hoy hasta Benidorm para apoyar una disciplina que en España tiene, más que aficionadas, adictas. Un público tan fiel a la rítmica se merece más triunfos de los que este deporte le ha brindado en los últimos años.
Isabel Pagán se retira hoy de la competición
La oriolano Isabel Pagán, que hoy de despede de la gimnasia rítmica en la última jornada de la Copa del Mundo de Benidorm, aseguró que dirá adiós "con pena pero feliz" porque ella ha elegido el momento de hacerlo y no es consecuencia de una lesión.
"Me da mucha pena, pero me retiro porque quiero hacer otras cosas, y no porque esté harta de la gimnasia o por una lesión", dijo Pagán después de que el conjunto español terminase segundo en la final de aros y mazas.
"Pienso seguir vinculada a la gimnasia. De momento, dejaré los entrenamientos poco a poco. Y luego me encantaría ser técnica española".