V. F. / REDACCIÓN
La temporada de gimnasia rítmica se cierra este fin de semana en Benidorm, donde se disputan las finales de la Copa del Mundo, que brindarán una nueva oportunidad a Rusia de refrendar su aplastante dominio mundial y a España, que sólo competirá en conjuntos, de compensar el mal resultado de Pekín. En individual el gran atractivo de la cita será la posibilidad de ver en acción a la campeona olímpica y europea, Eugenia Kanaeva, en un nuevo pulso con su compatriota Olga Kapranova, cuarta en los Juegos y campeona mundial en 2005, y con la ucraniana Anna Bessonova, vigente campeona del mundo y bronce en Pekín. Kanaeva, de 18 años, tiene todo a favor para dominar el próximo ciclo olímpico, frente a las más veteranas Kapranova, de 20, y Bessonova, de 24. Del podio de hace mes y medio en Pekín sólo faltará la bielorrusa Inna Zhukova, que ha renunciado a la Copa del Mundo.
La también rusa Vera Sessina, la ucraniana Natalia Godunko, la israelí Irina Risenson, la azerbaiyana Aliya Garayeva y la kazaka Aliya Yussupova completan la nómina de finalistas, que competirán por aparatos: en cuerda y en aro hoy y en mazas y en cinta mañana.
La Copa del Mundo, que desaparece del calendario internacional porque desde el próximo año habrá Mundiales de rítmica todos los años excepto los olímpicos, reparte premios de 5.000 francos suizos (unos 3.120 euros) por el oro, 3.500 (2.185 euros) por la plata y 1.500 (935 euros) por el bronce. En conjuntos sí habrá presencia española, con el mismo equipo que acabó en un decepcionante undécimo puesto en Pekín. El descanso pos-olímpico y la retirada de muchas gimnastas tras los Juegos han devaluado la participación en Benidorm, donde sólo Rusia, Bielorrusia y Ucrania competirán con las anfitrionas.
Despedidas
Si en individual las rusas suelen encontrar una competencia seria de ucranianas y bielorrusas, en conjuntos su predominio es absoluto y apenas se recuerda la última vez que perdieron una competición importante. Además del deseo de quitarse el mal sabor de boca de los Juegos, tres de las componentes del conjunto español se despiden de la gimnasia y quieren hacerlo con una buena actuación. Una de ellas, además, es la alicantina Isabel Pagán; también se retiran las hermanas navarras Lara y Bárbara González. Ana María Pelaz, Beth Salom y Verónica Ruiz, que viajó lesionada en un pie pero que ha mejorado en las horas previas a la competición, completan el conjunto español. Para estas gimnastas que permanecerán en el equipo otra meta será causar una buena impresión a la nueva seleccionadora nacional, la búlgara Efrossina Angelova, presentada esta misma semana.
El Palau presentará un lleno histórico
El Palau d'Esports l'Illa de Benidorm presentará hoy y mañana un lleno histórico para presenciar la Copa del Mundo de gimnasia rítmica. Responsables de la Real Federación Española de Gimnasia y de la Federación Valenciana comparecieron ayer ante los medios para informar de que ya se han vendido 2.700 entradas, prácticamente todo el aforo del Palau. El alcalde de Benidorm, Manuel Pérez Fenoll, acompañado por la concejala de Deportes, Josefa Pérez, destacó que la competición "marca un hito en nuestra historia, ya que será una impresionante muestra de arte y deporte". Por su parte, la secretaria autonómica de Deportes, Niurka Montalvo, ensalzó que a lo largo de hoy y mañana estarán en la ciudad alicantina "las mejores gimnastas del mundo". Un evento por el que ha apostado la Generalitat Valenciana "para lanzar a la Comunidad como destino turístico no sólo de sol y playa, sino también empresarial, deportivo, y que cobra especial interés en tiempos de crisis", agregó Montalvo.