JULIÁN PALOMAR
David Vidal es consciente de que el partido del próximo domingo ante el Real Murcia no es un duelo cualquiera. Paradojas de la vida han llevado al preparador gallego a jugarse gran parte de su futuro en el banquillo del Elche ante el equipo con el que consiguió el ascenso a Primera División. Además, sus dos últimos milagros como técnico los consiguió con Murcia y Elche. Con los pimentoneros, en la temporada 2001-2002. En aquella ocasión cogió el equipo tras la jornada 25, sustituyendo a Pedro Braojos. El Real Murcia estaba en zona de descenso a un punto de la salvación y en dos jornadas lo sacó de esa situación maldita y consiguió llevarlo a la zona alta de la clasificación. Al año siguiente firmó el ascenso.
Con el Elche también sucedió algo semejante en cuanto a salvarlo del descenso. Sustituyó a Luis García Plaza tras la jornada 19 con un equipo situado a tres puntos de la UD Las Palmas, que marcaba la zona de salvación. También, en dos jornadas, lo alejó del precipicio y consiguió llevarlo a aguas más tranquilas. La temporada pasada no subió pero luchó casi toda la campaña en los puestos de arriba y mantuvo la tensión hasta los últimos dos meses.
Estos dos últimos milagros de Vidal deben tener continuidad con otro más esta temporada. El Elche ha empezado mal, con él en el banquillo, y se encuentra colista y a cuatro puntos de la salvación. Escapar de la zona quemada no va a ser fácil y los tres puntos en la Nueva Condomina son vitales para dar el pistoletazo de salida a una remontada que se presume complicada pero que es posible ya que restan muchos partidos de competición por delante. Vidal también ha tenido sus fracasos a la hora de reflotar equipos en peligro y no pudo conseguirlo con Las Palmas y Lleida.
Dentro del consejo de administración franjiverde no se confía ciegamente en el técnico a pesar de lo demostrado en las dos últimas campañas y Vidal debe agarrarse a los resultados como tabla de salvación para volver a demostrar que no se le ha olvidado todo lo demostrado desde que llegó.
Sepulcre
Hay un dato que demuestra que este consejo de administración sólo ha acertado con David Vidal a la hora de contratar un entrenador. Se encontró con la herencia de Josu Uribe pero al ver que no luchaba por los puestos de ascenso lo destituyó en la jornada 22 con el Elche en el puesto noveno y a cuatro puntos del ascenso. Llegó Julián Rubio y todo fue a peor. El equipo terminó en el puesto 14 a 21 puntos del ascenso y con muy mala imagen.
En la temporada 2006-2007 asume su primer proyecto propiamente suyo y deposita su confianza en García Plaza. El preparador dura 19 jornadas y es sustituido tras sumar 19 puntos en 19 jornadas. Su puesto es ocupado por Vidal, el tercero de una lista de deseados que encabezaba Víctor Esparrago y al que seguía Martín Monreal. Con el gallego se consiguió el milagro a pesar de que rompía la filosofía de un proyecto que apostaba por un técnico joven.
Acciari será titular frente a
su ex equipo
El Elche disputó ayer por la tarde el habitual partido de entrenamiento con la ausencia de Amaya que sufre un esguince y es baja. Vidal jugó al despiste y alineó dos equipos. Uno formado por Jaime; Óscar Rubio, Niño, Olmo, Raúl Fuster; Rodri; David Fuster, Dani, Saúl; Caprari y Bolado. Y el otro, lo integraban Willy; Doménech, Samuel, Cobo, Zubiaurre, Acciari. Usero, Raúl Pérez, Wakaso, Santos y Miguel. A pesar de ello, todo apunta a que el once titular podría estar formado por Caballero bajo palos, Óscar Rubio en el lateral derecho, Raúl Fuster, ya recuperado de su lesión, por la izquierda, y Niño y Olmo como centrales. El centro del campo podría estar compuesto por Acciari y Usero dejando las bandas a Saúl y Dani Benítez, y arriba Santos y Miguel. David Fuster puede jugar por Saúl.