V. M. ROMERO
La programación preparada en el Village de la Volvo Ocean Race está teniendo una gran acogida por parte del público de la provincia. Conciertos, monólogos, cine, talleres y representaciones son sólo algunos de los actos que se pueden encontrar en esta nueva zona de la capital que ha revitalizado el puerto de Alicante. Sin embargo, hay una "atracción" que está llamando la atención de los visitantes por encima de todas: la nao Victoria, una réplica exacta de la primera nave, del siglo XVI, que dio la vuelta al mundo entre 1519 y 1522 y la completó con sólo 18 de los 247 hombres que iniciaron el trayecto, incluido su capitán Juan Sebastián del Cano.
Durante el primer fin de semana de la apertura del Village, la nao Victoria recibió la visita de miles de personas y ya se ha convertido en uno de los reclamos de la oferta de la Volvo Ocean Race. "La propia construcción de la nao, que es la única embarcación de estas características del mundo que puede navegar, la hace muy llamativa", explica el contramaestre de la nao Victoria, Diego Benítez.
Al respecto, el tripulante de la embarcación destaca que el efecto atracción de la nave consiste en que es muy llamativa, que "es la única embarcación del Village y del puerto en la que se pueden montar los visitantes y que reproduce exactamente una embarcación del siglo XVI".
Así, matiza que esta réplica de la nao Victoria "reúne todas las condiciones de la original: la madera utilizada es de roble y pino; los cabos son de cáñamo, no tiene ayuda de ningún mecanismo y la propia vela pesa 1.500 kilos, por lo que todo el esfuerzo para navegar en ella debe ser humano". De las miles de personas que han pisado la madera de esta embarcación por todo el mundo, Diego Benítez afirma que "suele llamar mucho la atención y contrariar el timón del barco al ser el denominado pinzote y no el de rueda, que aparece en las películas de piratas y es del siglo XVIII".
Una fundación detrás
Detrás de la réplica de la nao Victoria y del trabajo de divulgación se encuentra la fundación que lleva el mismo nombre que la nave. En concreto, esta embarcación se construyó con motivo de la Expo 92, que tras acabar quedó en desuso hasta que la fundación la reconstruyó al estar deteriorada y logró dar la vuelta al mundo (2004-2006) como hizo la original. Además de su utilización como pieza de exposición, la nao Victoria ha participado en proyectos de historia marítima, documentales y ha sido utilizada en películas. La nave se puede visitar de 10 a 18 horas.