REDACCIÓN
El Baloncesto Lucentum recibe este mediodía, a partir de las 12.30 horas en el Centro de Tecnificación de Alicante, al Ciudad La Laguna, con la intención de lograr la segunda victoria de la liga y dar una buena imagen en el que es el primer partido oficial de la temporada ante sus aficionados.
El conjunto alicantino arrancó la presente edición de la LEB Oro con un trabajado triunfo en la pista del Villa Los Barrios, en un encuentro que se decidió en la recta final del choque y en el que el Lucentum se mostró mucho más acertado en el trabajo defensivo que en el ofensivo.
Quintana no se ha mostrado preocupado por los problemas en ataque que tuvieron en la cancha del conjunto gaditano ya que considera que un mal día en la anotación lo puede tener cualquier equipo y aprovechó para resaltar lo trascendente que será la labor en defensa a lo largo de la temporada.
Especialmente ante un rival que Quintana definió como meramente atacante ya que: "juegan a ser más ofensivos que el rival", además de ser un equipo "muy descarado".
A lo largo de la semana, los jugadores del Baloncesto Lucentum han hecho hincapié en la importancia de lograr un triunfo el domingo contra La Laguna para colocarse en la zona alta de la clasificación desde los primeros compases de la temporada. Pero, sobre todo, quieren ganar y dar una buena imagen porque son conscientes de que la trayectoria del equipo puede marcar el apoyo de la afición, que consideran esencial a lo largo del año para alcanzar el objetivo marcado del ascenso.
Quintana cuenta con toda la plantilla a su disposición para afrontar el encuentro contra La Laguna, equipo que, como los alicantinos, también empezó la temporada con un triunfo, frente al Beirasar Rosalía.
En los aficionados alicantinos, más allá de la decepción que supone seguir otro año más en LEB, hay expectación por ver las sensaciones que transmite el conjunto de Quintana y, más en concreto, los nuevos fichajes. Algunos de ellos, como los pívots Jorge García o Rejón, o el base Berni Hernández ya son viejos conocidos, mientras que otros, como el escolta Kyle Hills, están llamados a marcar diferencias.