C. LIZÁN
En medio del océano las tripulaciones tienen que ser autosuficientes y capaces de resolver cualquier incidente sin ayuda externa. La organización de la Volvo Ocean Race obliga a que cada barco participante en la Vuelta al Mundo a Vela lleve a bordo a dos tripulantes con preparación médica. En el caso de los dos barcos españoles "y por decisión del equipo, en vez de dos son tres tripulantes". Concretamente, esta responsabilidad ha recaído en Bouwe Bekking, Jono Swain y Pablo Arrarte por parte del "Telefónica Azul" y Gonzalo Araújo, Roger Nilson y Maciel Cichetti por el "Telefónica Negro". Todos ellos, junto con los responsables médicos del resto de los equipos, realizaron ayer un curso bajo la supervisión de los médicos Philip Belshman, Spike Briggs, Tim Spalding y Mark Tomson. Los regatistas refrescaron sus conocimientos sobre medicina a bordo para poder enfrentarse a cualquier tipo de situación durante la Vuelta al Mundo. Desde los problemas más habituales de la piel hasta traqueotomías, los "médicos a bordo" tendrán que diagnosticar posibles problemas óseos y musculares, así como una deshidratación o una hipotermia. Nada se puede dejar a la improvisación en una regata tan extrema, como es la Volvo Ocean Race, en la que durante nueve meses las tripulaciones recorrerán 37.000 millas náuticas.
Mientras una parte de la tripulación se encontraba en pleno curso médico, la otra visitaba al dermatólogo Carlos Guillén. "Tras una revisión sencilla, el doctor realizó una valoración sobre la piel de los regatistas, que en general fue muy buena. Lógicamente ha dado recomendaciones preventivas, ya que la piel en una regata como esta sufre mucho a causa del sol y la constante humedad", según explicó Iñigo Losada, preparador físico del equipo Telefónica.