P. SESERINO
Apenas han bastado 48 horas para que el entrenador del Alcoyano recupere el optimismo, borrando de un plumazo de su retina la mala imagen ofrecida por el equipo el pasado miércoles en el estadio Balear y la consiguiente derrota contra el colista. El técnico, José Bordalás, ha advertido que "podemos ganar a cualquier equipo del grupo y el filial del Villarreal no es una excepción", dijo el preparador alicantino, que volverá a ver el partido desde la grada por sanción. "El trabajo de un entrenador es importante durante la semana. Los domingos, los protagonistas son los jugadores, ellos tienen que ser capaces de actuar y de pensar por sí mismos", aseveró.