PEDRO SESERINO
El buen comienzo de la temporada regular, con dos victorias que hicieron soñar a la afición, se ha visto empañado en las tres últimas jornadas. El equipo de Bordalás ha sumado 1 punto de 9 posibles, "éxito" atribuible a Fernando Maestro, que detuvo un penalti en el partido contra el Sant Andreu. La situación comienza a ser más preocupante a partir de la línea de tres cuartos. El Alcoyano no celebra un gol en este mismo periodo, circunstancia que ha provocado verse superado por Gramenet y Atlético Baleares, dos equipos que, curiosamente, sólo han ganado este partido. La plantilla ha generado así las primeras dudas entre los aficionados. Bordalás ha dejado claro con qué hombres cuenta, dejando permanentemente en la grada a Toledo y Castañera, lo cual hace aún más reducido si cabe el plantel. Bordalás ha admitido que la "dinámica debe cambiar", haciendo especial hincapié en que "cada jugador debe realizar un examen de conciencia acerca de la mala imagen que ofrecimos en el estadio Balear. No puede repetirse".
Héctor Zaragoza, por su parte, disfrutó contra el colista Atlético Baleares de sus primeros minutos de titular, supliendo la baja del sancionado Linares. Con el equipo atascado por banda, el punta apenas mantuvo contacto con el balón. "No estoy contento con la actuación global y personal. No fue un buen partido en todos los sentidos. Hay que aprender de los errores, pasar página e intentar ganar al filial del Villarreal, contando con el apoyo de nuestra afición", dijo. Respecto a la sequía goleadora que acecha al equipo, Zaragoza ha apuntado que "la solución se encuentra en el trabajo. Esto va por rachas. En el momento que entre una, entrarán todas". Por último, el espigado delantero, en referencia a las críticas, consecuencia de los malos resultados, ha sido tajante. "Va en el sueldo y debemos encajarlas como profesionales. La única respuesta debe ser el trabajo".
La expedición regresó de Palma al mediodía de ayer. Bordalás, después de la imagen poco competitiva, no dio tregua a sus pupilos, programando una sesión de entrenamiento vespertina. De cara a la visita del líder, es alta el delantero Linares, mientras Pepín sufre algunas molestias en el tobillo que no debe impedirle jugar contra el filial amarillo.
, si Bordalás lo estima oportuno. El técnico podría introducir asimismo alguna variante ofensiva, buscando mayor contundencia en determinadas acciones que, como en el caso del pasado miércoles, condujo a recibir un gol y a perder el partido.