V. M. VICTORIA
Jesús Unanua es, a sus 39 años, el jugador más veterano de la Segunda División. Para el portero del Alicante, a diferencia del resto de los mortales, los años pasan en balde, pues sigue rayando a un altísimo nivel semana tras semana. Trabajo, ilusión y mucha disciplina componen la fórmula para lograr la eterna juventud. ¿Cómo se siente al ser el jugador de mayor edad de toda la categoría de plata?
Muy contento y, sobre todo, muy orgulloso. Tener 39 años y estar en una plantilla con gente de 18-19 es algo que te rejuvenece y es para sentirse así.
¿Cuál es el secreto para rendir a gran nivel a tal edad?
Trabajo, suerte con la lesiones y por encima de todo, ilusión. Lo importante es mantenerla todas las mañanas cuando me levanto, estar contento y tener ganas de ir a entrenar para trabajar todos los días, no dejarte llevar y estar bien preparado. Pero la ilusión es lo principal: llegan chavales del filial a entrenar y no tienen más ilusión que yo porque mis logros me han costado mucho y nadie me ha regalado nada.
Además de ilusión, hay que cuidarse mucho...
Mucho no, muchísimo. Es importantísimo lo que llamamos entrenamiento invisible -estiramientos, alimentación, descanso- porque con 39 años uno ya no recupera igual. Soy una persona muy metódica, hago siempre las mismas comidas, respeto los horarios y me gusta la rutina. Si me salgo un poco de ella, lo noto.
¿A qué dedica Jesús Unanua su tiempo libre?
A los hijos. Tengo tres y son lo más importante de la vida para mí. En Elche nos sentimos muy a gusto y, cuando acepté la oferta del Alicante teniendo otras más importantes, lo hice sobre todo por una cuestión familiar y acerté por completo.
¿Estás en el mejor momento de tu dilatada carrera?
Así es. Desde que llegué he vivido dos años impresionantes y espectaculares. Lo principal, antes que el plano deportivo, es el personal, y los dos años que he pasado aquí han sido inmejorables. La primera promoción me marcó, pasé un verano fastidiado y volver a empezar fue muy difícil porque el reto era complicado. Jugamos la promoción, ascendimos y, tras más de veinte años en el mundo del fútbol, viví el mejor año de mi carrera deportiva. Que con 39 años esté viviendo algo así me parece increíble
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¿Ha puesto fecha o ve cercana su retirada?
Firmé dos años, que era ya mucho, y tras renovar otro no me marco plazos porque el fútbol da muchas vueltas. Prefiero ir día a día, disfrutar del Alicante y su afición. He estado en muchos clubes en los que me han machacado y aquí ha sido todo lo contrario, me han recibido con los brazos abiertos y eso ha ayudado a no perder ilusión. Al acordarme del día del ascenso en Ponferrada, cuando nos acercamos al fondo a celebrar con ellos el ascenso, aún se me ponen los pelos de punta. Fue algo inolvidable.
Tras cuatro jornadas si vencer, es hora de ganar ya un partido.
Sí. Hay que hacer bueno el empate de Tarragona ganando al Éibar. Es importante empezar bien, no lo hemos hecho como deseábamos, pero hay gente nueva que se tiene que adaptar y vamos claramente a más en los últimos partidos. El domingo hay que ganar como sea, en el minuto noventa o de penalti injusto, pero hay que sacar tres puntos ya.