V. M. VICTORIA
Pocos podían aventurar antes del inicio de campeonato tal protragonismo y a semejante nivel del joven futbolista catalán, que se ha convertido en imprescindible para José Carlos Granero por delante de Tito, Azkoitia, Abel Buades y Torrecilla.
Ayer, Alan se mostró "muy satisfecho" por el excelente papel que está desempeñado en el equipo, producto a su juicio "del trabajo diario. Sabía que este año iba a estar muy difícil jugar, por eso intento dar lo máximo en cada entrenamiento". El ex del Figueres admite que vive un momento dulce, si bien prioriza los intereses colectivos a los individuales. "Me encuentro muy bien, pero lo importante son los resultados. A ver si el domingo ante el Éibar comenzamos a sumar de tres en tres". Para dicha cita, prevista a las 18 horas, Alan tiene buenos augurios porque "el equipo está empezando a dar su mejor nivel y está recuperando sus señas de identidad".
Granero, que hoy volverá al trabajo con sus pupilos a las 9.30 horas en Villafranqueza, deberá ver el partido desde la grada al no prosperar el recurso tras su expulsión en Tarragona. Asier Garitano, segundo técnico celeste, será su sustituto en el banquillo del Rico Pérez.