EFE
El Alicante ha recurrido ante el Comité de Apelación de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) la expulsión de su técnico José Carlos Granero frente al Gimnàstic de Tarragona, pero acepta la sanción que dicho organismo imponga al centrocampista Luis Gil, también fue expulsado en ese partido.
Sin embargo, una vez analizado el acta del encuentro, el Alicante ha decidido interponer un recurso para intentar que Granero pueda sentarse en el banquillo en el partido de la próxima jornada de Liga contra el Eibar, en el estadio Rico Pérez.
Los servicios jurídicos del Alicante consideran que los motivos por los que fue expulsado Granero no son justificables con lo que Bernabé García refleja y consideran que el entrenador sólo merecía una amonestación ya que no se produce menosprecio al colegiado, ni insultos ni palabras inofensivas.
Por el contrario, el Alicante no recurrirá ninguna de las dos tarjetas amarillas que provocaron la expulsión del centrocampista Luis Gil frente al Gimnàstic de Tarragona al considerar que las dos tarjetas amarillas que vio el futbolista -por entorpecer un saque de falta y por una entrada a un rival- fueron justas.