VICENTE FUSTER
El Benidorm volvió ayer al trabajo para preparar el encuentro de mañana (21.00 horas) ante el Gavá en Foietes. El técnico del equipo aseguraba ayer que "estamos trabajando para subsanar los errores que nos llevaron de nuevo el domino a encajar dos goles en jugadas a balón parado, pero no estoy preocupado porque el equipo sigue jugando tal como sabe, creando muchas ocasiones de gol e incluso marcándolos. En Terrassa nos sucedió algo parecido a lo de Ibiza y por tanto es cuestión de que subsanemos errores, pero está claro que nuestro juego nos va a dar frutos pronto".
Respecto a la importancia del encuentro de mañana ante el Gavá y la repercusión que pudiera tener una nueva derrota añade que "la temporada no ha hecho más que comenzar, decir ahora que nos jugamos mucho en este partido no lo vería serio. Está claro que queremos ganar y que vamos a salir a darlo todo para hacerlo, exactamente igual que hemos hecho hasta ahora y confío en que las cosas nos salgan bien, pero decir que si perdiésemos sería una catástrofe, tampoco sería normal, tampoco habría que rasgarse las vestiduras".
Volviendo al partido de Terrassa y las circunstancias que lo rodearon como la expulsión de Moncho, Paco López añadía. "No es mi estilo buscar justificaciones a las derrotas, pero está claro que la actuación arbitral tampoco nos benefició precisamente, el primer gol llega precedido de un claro fuera de juego y en la expulsión de Moncho, el central y el delantero saltan con los codos por delante para protegerse, con la mala suerte que en este caso es el delantero el que golpea al defensor. El árbitro ve en el suelo al jugador del Terrasa y le saca la roja directa al delantero, y jugar con un jugador menos casi toda la segunda mitad es un handicap demasiado grande". Paco López espera que mañana pueda repetirse otro partido como el que se jugó ante el Badalona y se vuelva a ganar para disipar dudas.
, pero es evidente que la ausencia del delantero Moncho puede notarse en exceso.