EP. MADRID/BUENOS AIRES
El presidente de la Real Federación Española de Tenis (RFET), Pedro Muñoz, aseguró ayer que durante la eliminatoria de la Copa Davis celebrada en Las Ventas no vio "ningún pañuelo" ni escuchó "ninguna queja" contra su persona y que espera tener el reconocimiento público de haber llevado el cruce a la capital pese a haber sido "apaleado injustamente".
"No sólo no he tenido ningún pañuelo ni he tenido una queja sino que el domingo, y no quería hacer apología de esto, hubo un grupo que en el partido de Feliciano López gritó 'presidente, presidente' y durante el partido de Nadal pasaron varios grupos de personas por debajo del palco y también me gritaron 'presidente, presidente' y me dijeron que no hiciera caso de lo que estén diciendo y que siguiera", apuntó.
Muñoz pide que "las instituciones de Madrid reconozcan públicamente" que la eliminatoria de la Copa Davis se jugó en la capital porque supo mantener "el talante institucional", pese a haber sido "apaleado injustamente". "No quiero otra cosa para mí", añadió.
De todos modos, el mandatario del tenis español insistió en que no tiene "intención" de presentarse a la reelección, aunque volvió a dejar claro que podría cambiar de opinión. "Si el tenis español, como el domingo 22.000 espectadores le han dicho a alguno que se meten injustamente conmigo, no sólo no tiene nada contra mí sino que me quiere y me lo pide, me lo pensaré", advirtió.
Reto
En plena fiesta de celebración tras vencer a Rusia, el tenista argentino Juan Martíni Del Potro lanzó un mensaje a Rafa Nadal, buen amigo suyo y líder del equipo contra el que se jugarán la Ensaladera. "Nosotros vamos a estar de la mejor manera para sacarle los calzones del orto", dijo en tono de broma en referencia al tic del mallorquín entre punto y punto, cuando se ajusta el pantalón. "Ahora que vengan los españoles con Nadal", desafió.
Por otro lado, Argentina y España serán las dos primeras cabezas de serie en el sorteo de la edición de 2009 que se celebrará hoy en Madrid a las 12:30 horas.