Así relata Santiago Gambín, en su libro sobre la historia del Elche CF, la extraordinaria parada que Esteban realizó a un chut de Solsona en un partido ante el Espanyol. "El disparo busca el palo más alejado del arco defendido por un Esteban, que se estira y estira buscando un caprichoso balón que, según se acerca, va cambiando su dirección, gira y gira hacia el palo corto, diabólico efecto, gol inminente, pero, asombrados, los espectadores observan incrédulos el 'doble tirabuzón' en el aire de Bobby, que retuerce, como a cámara lenta, su cuerpo, quiebra las leyes de la gravedad, ya recogió su brazo derecho y ahora estira el izquierdo, y lo estira como una goma elástica y moldeable, y lo estira, increíble pirueta (...).