LUCAS V. BELMAR
El presidente blanquiazul, Valentín Botella, desveló ayer que no asistirá al almuerzo con los dirigentes valencianos, previo al choque del domingo en el Ciutat de Valencia, porque respalda a los aficionados del Hércules.
El Levante fijó en 25 euros el precio para los seguidores alicantinos y las peñas blanquiazules pusieron el grito en el cielo, ya que se fraguaba un desplazamiento masivo hasta Valencia y finalmente sólo viajarán dos autobuses, más algunos vehículos particulares.
"Por respeto a mi afición no voy a asistir a ese almuerzo con los directivos del Levante. Poner un precio de 25 euros es excesivo y, aún así, tengo sé que no estaré sólo porque también habrá aficionados de Alicante", afirmó ayer Botella.
"Nosotros (el Hércules) queríamos negociar una rebaja en el precio para que los aficionados del Levante también pudieran viajar a Alicante en el partido de vuelta, pero no han querido negociar y es una pena para todos", agregó el presidente del Hércules, quien sí acudirá al palco del Ciutat de Valencia.
La postura inflexible del Levante sorprendió en las oficinas del Rico Pérez y el consejero de Peñas, José Alcaraz, recibió numerosas protestas. Pero el Hércules ni siquiera ha podido negociar ya que los valencianos argumentaban que en el partido inaugural de la Liga ante el Zaragoza ya fijaron las entradas a 25 euros y que se mantendría ese precio. Finalmente sólo viajarán en dos autobuses las peñas "Herculigans" y "El Vinagre".