EFE
Ya hace más de un año de su traspaso al conjunto británico. En los primeros días de julio de 2007, el Liverpool pagó 36 millones de euros por el fichaje del mejor jugador y máximo goleador del Atlético durante las cinco campañas anteriores. Desde su debut en la máxima categoría hasta su último curso como rojiblanco.
En ese tiempo, Torres, que había debutado con el primer equipo en Segunda División dos campañas antes, fue el alma del Atlético. Con goles, asistencias, velocidad, entrega, ganas y amor a unos colores, los rojiblancos del Atleti, se convirtió en el ídolo de la afición y en el buque insignia del club.
En total, el delantero madrileño, mejor goleador nacional en 2003-04 (19 goles) y 2004-05 (16), consiguió 75 tantos en Primera División (89 en partidos oficiales, tanto en esa competición como Copa del Rey e Intertoto), una cifra que le incluyó entre los nueve máximos goleadores de los más de cien años de historia del Atlético.
Sólo Manolo Sánchez Delgado, con una diana más, Josep Juncosa (80), Rubén Cano (82), Joaquín Peiró (93), José Eulogio Gárate (109), Francisco Campos (120), Luis Aragonés (123) y Adrián Escudero (150) le superan en esa clasificación.
Ahora, Torres será rival en el regreso del Atlético a la Liga de Campeones más de once años después. El próximo 22 de octubre pisará por primera vez el estadio Vicente Calderón con la camiseta de otro equipo, mientras que ambos conjuntos repetirán el 4 de noviembre el duelo en Anfield.
Allí, el atacante también es un ídolo. Su exhibición goleadora en su primera temporada en el fútbol inglés, en la que superó todos sus registros anteriores con el Atlético y en la que convirtió tantos decisivos en su debut en la Liga de Campeones, le han situado entre los futbolistas más aclamados por la afición del Liverpool.
En su primer curso cumplió con todas las expectativas, recibió los elogios de sus compañeros, del entrenador español Rafa Benítez y de todo el fútbol británico, en el que confirmó las enormes cualidades demostradas en su equipo de toda la vida, el Atlético, ahora su rival en la fase de grupos de la Liga de Campeones.