V. M. VICTORIA
Su contrastada carrera en Primera y Segunda División y sus características como jugador le llevan a mostrarse como "el contrapunto" de lo que ya dispone José Carlos Granero para su esquema de ataque. A sus 30 años, en plena madurez futbolística, promete "ganas y trabajo" con el único fin de lograr "la permanencia" en la categoría.
A pesar de recibir ofertas más atractivas tanto en lo deportivo como en lo económico, Peragón se sintió seducido por la propuesta celeste "por tratarse de un proyecto nuevo". Para él, el Alicante representa "la frescura" en el fútbol profesional. "No tiene tanta solera como otros, pero eso le hace tener más humildad. Me gustan los pasos que se están dando hasta ahora", dijo al respecto.
Por ello, el madrileño valoró positivamente el plantel de jugadores que se ha confeccionado. Habla, según sus palabras, con conocimiento de causa, pues "conozco a muchos integrantes de la plantilla y sé que son jugadores experimentados para la categoría". "Además -agregó- la Segunda División B es casi igual de complicada que la Segunda, por lo que plantilla del año pasado está muy capacitada para lograr el objetivo de la permanencia".
Ocho años después, Peragón vuelve a estar a las órdenes de José Carlos Granero, con quien coincidió en el Levante y del que guarda un grato recuerdo. "Las sensaciones con él entonces fueron muy buenas. Tiene las cosas muy claras y creo que me adapto muy bien al tipo de juego que quiere". "Conozco a Granero y sé que le gusta jugar el fútbol. Soy de los que apuesta por ganar jugando bien, además de que eso gusta más al público. Hay que encontrar el equilibrio entre el fútbol bonito y los resultados para que la gente se enganche al proyecto nuevo", declaró.
Por último, Peragón admitió que tuvo sobre la mesa "muchas alternativas de gente que apostaba por mí. Al final tienes que elegir, y prefiero estar en un proyecto que parece más arriesgado, pero más ilusionante que cualquier otro".
Manolo Jiménez, director deportivo, quiso expresar públicamente su "agradecimiento" al jugador porque "ha respetado su palabra, cosa que no hace todo el mundo. Hemos estado dos días con el estómago encogido, pero al final todo ha salido bien".