V. M. VICTORIA. OLIVA
Cristian Castells vivió ayer en Oliva su primera jornada íntegra como jugador del Alicante. Su fichaje consuma un firme deseo por vestir de celeste que nació nada más conocer del interés del club por hacerse con sus servicios. "Estoy mi ilusionado porque mi idea desde el principio fue venir aquí y por fin se ha hecho realidad".
Castells, pese a su reciente incorporación, ya se siente "como en casa". No en vano conoce a varios miembros de la plantilla y el cuerpo técnico de sus etapas en el Eldense, Villajoyosa y Valencia B, que han contribuido a su pronta aclimatación. Aún así, admitió estar "sorprendido" por el excelente clima que ha encontrado dentro de la expedición. "Me habían hablado bien, pero estoy muy sorprendido de ver a la gente tan alegre y tan contenta. Hay un gran vestuario y eso es muy importante para el equipo".
El valenciano, que se define como "un defensa contudente, que va muy bien en el juego aéreo", comienza a asimilar poco a poco el método de Granero. "El Alicante realizó una gran campaña defensivamente el año pasado, fue un éxito. La base ya existe y el entrenador trabaja mucho esta parcela porque es la que te da vida en la categoría". Por último, consideró que el equipo debe mentalizarse para pelear "por la permanencia. Hablar ahora de otra cosa sería un disparate".