El reencuentro de Iker Casillas, guardameta del Real Madrid, con el resto de sus compañeros le ha devuelto una imagen cambiada del delantero brasileño Robinho. El portero madridista reconoce que ha encontrado al carioca "con menos frescura, un poco más triste, aunque tampoco es la palabra. No le veo mal, pero es verdad que no le veo con la frescura que tiene siempre", ha valorado. "Conozco a Robinho desde hace tres años y es un grandísimo jugador. Nosotros estamos encantados con él. Pero todo lo que sea para sumar bienvenido sea, si es para restar que se quede en su casa", manifestó Casillas.