EFE. PARÍS
Carlos Sastre (CSC) se mostró radiante después de lucir el maillot amarillo en el podio de París y aseguró que es "enorme" ganar el Tour, pero, mostrando su lado más humano, afirmó igualmente que sus hijos son "la victoria más bella" de su vida.
"Son tan importantes para mí que por eso quería tenerlos cerca de mí y compartir este momento con ellos", apuntó Sastre, que, con micrófono en mano, agradeció al Tour la posibilidad de "hacer realidad el sueño" de su vida.
Sastre, que correrá en Bélgica y Holanda antes de partir hacia los Juegos Olímpicos para terminar con la Vuelta a España en septiembre, aseguró que la última jornada de la ronda gala había sido "muy simpática".
Volvió a subrayar el trabajo del equipo durante el Tour e igualmente en esta última jornada. "Llegando a París ha continuado trabajando. La atmósfera es muy buena y además la satisfacción de llegar a París nos hace a todos más felices", indicó.
Sastre es un hombre colmado, rodeado de sus seres queridos. "Es algo que no sabes lo que es hasta que estás ahí arriba en el podio, el más grande que puedes esperar", aseguró. Atrás quedan 21 días de competición, más de 3.500 kilómetros de batalla. Su épico ascenso al Alpe d'Huez en solitario, la defensa de su maillot amarillo en la contrarreloj de Saint-Amand-Montrod, el último peldaño hasta París."He encontrado lo que buscaba y, aunque he sufrido, siempre he disfrutado. Hasta los días que lo he pasado pero he sacado beneficio, no lo voy a olvidar, lo guardaré siempre con cariño en mi memoria", evocó ahora el nuevo rey de Francia. Y envió un mensaje de esperanza: "Espero que este Tour sea un ejemplo, porque la mayoría hemos luchado por ganar".