LUCAS V. BELMAR
Carmelo ya ha decidido que quiere regresar al Hércules. El extremo canario se ha comprometido por dos temporadas con el club alicantino, aunque antes debe desvincularse del Levante, club con el que todavía tiene contrato en vigor y en el que no piensa volver a jugar.
A sus 25 años, Carmelo ha encadenado dos ascensos a Primera consecutivos, con el Levante y con el Numancia, y buscará el tercero en Alicante. Su fichaje es una petición expresa de Juan Carlos Mandiá, quien está convencido de que el canario encaja a la perfección en la línea de centrocampistas con llegada que ubica por delante del mediocentro de turno. De hecho, puede actuar en ambas bandas y en la mediapunta debido a su técnica y velocidad.
La primera opción para Mandiá era el uruguayo Estoyanoff, del Valencia, pero el Hércules se ha resignado finalmente a que ese futbolista es, hoy por hoy, inaccesible. Se comprometió a jugar en el Hércules si debía recalar en Segunda, pero todo parece indicar que lo hará en México o en Primera División, ya que en el Valencia han recibido ofertas muy suculentas por contratarle, a las que el Hércules ni siquiera se puede aproximar.
Carmelo llegó al Hércules en el mercado de invierno de la temporada 2005/06 y por recomendación directa de Josu Uribe, con quien ya había coincidido en la Unión Deportiva Las Palmas. El canario fue de menos a más en los seis meses que vistió de blanquiazul y al final acabó arrastrado por la corriente indolente de un grupo que vio pasar a tres entrenadores en un año (Bordalás, Uribe y Paquito) y acabó sufriendo para certificar la permanencia.
De confirmarse la contratación de Carmelo, que sólo depende de sus negociaciones con el Levante, el extremo de 25 años competirá con la titularidad con Javi González, quien está llamado a ser un jugador importante si mantiene el grado de compromiso y actitud mostrados en esta pretemporada. También el canterano Santacruz dará competitividad a esa posición.
La comisión deportiva sigue rastreando el mercado de jugadores en busca de un delantero de máximas garantías. Una de las opciones está bastante avanzada, pero desde el club se mantiene en absoluto secreto para que no fracase.
Asimismo, los técnicos no descartan contratar a otro mediapunta si el internacional peruano Juan Carlos Mariño no regresa la semana que viene a Alicante. En este sentido, el jugador todavía debe recoger el visado de trabajo en el Consulado de España en Lima y después encontrar un vuelo hasta la capital de la Costa Blanca. Mandiá le sigue esperando.