LUCAS V. BELMAR
Por la terminal de El Altet sigue sin aparecer Juan Carlos Mariño. El internacional peruano se entrena en solitario por los parques de Lima a expensas de que el Consulado Español de la capital andina le entregue el visado de trabajo pertinente para viajar hasta Alicante.
Mariño cumple hoy su décimo día de espera y está hastiado, igual que su representante, Borja González. "Son diez los días que está entrenando sólo en Lima y eso es desesperante, pero sólo nos queda esperar porque la concesión de visados está muy complicada y lo estamos sufriendo en nuestras carnes", afirmó el agente del futbolista.
Tanto González como los técnicos del Hércules confían en que la situación se solucione en las próximas horas, ya que, por lo pronto, Mariño ya se ha perdido la primera semana de entrenamientos a las órdenes de Juan Carlos Mandiá.
"Sé que en el Hércules están haciendo esfuerzos para que este asunto se pueda solucionar y esperemos que sea cuanto antes", agregó el agente del peruano.
Entretanto, el mediapunta está realizando su particular pretemporada. "Entrena todos los días tres horas, a veces en las instalaciones de la Federación en Lima y muchas otras por los parques de la ciudad", desvela su representante. "En el Consulado Español nos dicen que tengamos paciencia, pero esto es un poco desesperante porque estamos hablando de un jugador internacional que hace poco jugó un amistoso contra España, es un profesional y debería estar trabajando con sus nuevos compañeros", agregó González.
Una vez llegue a Alicante, Mariño y su representante deberán sentarse a negociar su prolongación de contrato. Hay un acuerdo verbal, pero debe firmarse y, antes de eso, el club debe abonar al peruano los 100.000 euros que le debe del curso pasado. En este sentido, González ha repetido en numerosas ocasiones que confían en la palabra de Enrique Ortiz, máximo accionista blanquiazul.
Con todo, cada día que pasa juega en contra de Mariño. La comisión deportiva quiere que el peruano continúe en el Hércules, pero advierte de que no puede dilatar más su viaje a Alicante, ya que en el mercado surgen otras opciones interesantes y Mandiá necesitar contar cuanto antes con todos los jugadores.
Mariño cuenta con el respaldo principal de Paquito. El técnico convenció a Mandiá de que era un jugador que no había explotado y que podía marcar diferencias en Segunda. El preparador gallego está expectante por ver en primera persona las aptitudes del mediapunta y, de hecho, estaba citado el pasado lunes en Campoamor. Deberá esperar.
"Ya está arreglado, ahora falta que encuentre vuelo"
"El tema del visado ya está solucionado por lo que tenemos entendido. Ahora sólo falta que encuentre un vuelo para venir cuanto antes a Alicante, que me imagino que no será fácil". Así explicaban ayer desde las oficinas del Rico Pérez la situación de Juan Carlos Mariño. El Hércules ha movido sus hilos y, según estas fuentes, el visado de trabajo ya está a disposición del mediapunta peruano.
"Ya no podemos hacer más", añaden desde el club.