L. V. B.
El Hércules deberá pagar los 117.000 euros que reclamó Javier Subirats en los Juzgados de Alicante. La sentencia considera "improcedente" el despido del director deportivo, aunque admite irregularidades en el desempeño de la labor del valenciano, por lo que el club tiene decidido recurrir este fallo.
La juez sostiene que esas irregularidades no tienen la suficiente entidad como para ser acreditativas de un despido, aunque Juan Carlos Gutiérrez, abogado del Hércules, considera que "la sentencia es más que recurrible".
El fallo da por probado que Subirats redactó por su cuenta y riesgo el contrato del canterano Manuel Santacruz, junto al agente Mario Parri, y que utilizó el sello del Hércules. Posteriormente, el club blanquiazul no reconoció ese documento y redactó otro, que es el que vincula al canterano con el Hércules en la actualidad.
En el caso de la contratación de Kiran Bechan, la juez deja en mal lugar al representante colombiano Efraín Pachón, que negoció con Subirats. En el juicio quedó probado que Pachón solicitó 120.000 euros al Hércules para gestionar la salida de Bechan del Groningen cuando, un día antes, el propio agente conoció, mediante un fax de este club, que el jugador holandés estaba libre.
Asimismo, la juez no entiende que haya abuso de confianza en la actuación de Subirats, por lo que desestima las razones expuestas por el Hércules para justificar su despido.
Subirats y el Hércules se vieron las caras hace una semana en los Juzgados y en el juicio declaró el presidente del Hércules Valentín Botella, quien desveló que había llamado la atención en varias ocasiones al valenciano y que no pudo aguantarlo más en el cargo pese a ser su amigo.