JULIÁN PALOMAR
Hoy puede ser el día elegido para que el Éibar abra la puerta a Asier Goiria. En el seno del Elche se aseguraba ayer que el acuerdo está ya muy cerca y a lo largo de todo el miércoles puede haber fumata blanca. El futbolista sigue entrenando con la escuadra armera "a la espera de que me digan algo" pero no duda en asegurar que "estoy como loco de hacer las maletas e irme para Elche. Creo que es una gran oportunidad para mí y espero compensar el esfuerzo que va a hacer el Elche conmigo marcando muchos goles".
La entidad franjiverde deberá poner sobre la mesa 300.000 euros para conseguir su objetivo ya que los dirigentes vascos se han mostrado en todo momento inflexibles.
Mientras se espera dicho desenlace la comisión deportiva no se ha quedado con los brazos cruzados y ayer firmó al jugador del Palencia, equipo que acaba de descender a Tercera División, Rubén Pérez (Valladolid, 24-02-80, 1.89 metros y 86 kilos). "Es un chico con un poderío físico enorme, con mucha casta y con un juego aéreo impresionante. Nos puede aportar muchas cosas. No es el típico extremo de habilidad, pero sí de fuerza", confesó el director deportivo franjiverde Jesús de Huerta antes de asegurar que en banda derecha "vamos a intentar fichar a otro jugador".
Rubén Pérez jugó en el filial del Valladolid desde 2000 a 2004, después pasó al Ourense, donde jugó una temporada y más tarde fichó por el Palencia, equipo en el que ha descendido a Tercera División. Este jugador es polivalente, ya que puede jugar tanto de delantero como de extremo derecho. Durante la pasada campaña disputó 28 partidos, 27 de ellos como titular, con un total de 2.455 minutos.