VICENTE FUSTER
A primera hora de la mañana de ayer, Luis García acudió al vestuario de Foietes para despedirse de la plantilla. Previamente saludaba al presidente Vicente Pastor, a los vicepresidentes Miguel Santamaría y Jaime Doménech así como al secretario técnico Domingo Catoira. Tras salir del encuentro con los jugadores Luis aseguraba que "les he dicho que la vida sigue, que nadie es imprescindible y estoy seguro que el que venga será tan bueno como yo o más".
El ya ex técnico tenía sensaciones contradictorias. "Estoy feliz y contento por un lado, pero dejo un club que me ha tratado muy bien, que los caminos siguen y ojalá en el futuro volvamos a encontarnos". Respecto a la rescisión de contrato reconoció que "había una claúsula, hemos llegado a un acuerdo para rebajarla, pero el club va a salir también beneficiado económicamente, lo que creo también es importante para abaratar la contratación del nuevo entrenador. Tengo que decir que la claúsula era más alta y si no hubiesen querido rebajarla lo hubiesen podido hacer y a lo mejor no me hubiese podido ir, por lo que les estoy agradecido". Luis se lleva con él a su segundo, "Menotti".
Por su parte el presidente Pastor añadió que "es evidente que el hecho de que un club de superior categoría se haya fijado en nuestro entrenador es una satisfacción, era evidente que no podíamos poner demasiadas trabas a su mejora de estatus deportivo, a pesar de la claúsula de su contrato, que se ha moderado y eso ha facilitado su salida".
El club ya trabaja para encontrar un sustituto.