V. M. VICTORIA
El nuevo proyecto del Alicante apunta más alto de lo que aparenta. Su técnico, José Carlos Granero, ha reclamado ocho fichajes a la secretaría técnica de cara al inicio de la Liga el último fin de semana de agosto. De momento, sólo se ha concretado uno: el del ariete Rafa Jordá.
Sin embargo, el preparador aventura novedades en los próximos días. "Hemos tenido paciencia, hay varios frentes abiertos y en esta semana se pueden cerrar algunos". "Por la coyuntura -agregó- y el momento del mercado era mejor ser prudentes, pero ahora tenemos que concretarlo todo".
A su juicio, "necesitamos ocho incorporaciones para, junto a la base del año pasado, completar una plantilla competitiva". El técnico consideró "coherente" e "importante" la renovación de la columna vertebral del año pasado, pero confía en que los fichajes lleguen en buen número. "La Segunda es muy difícil y debemos reforzarnos bien para luchar por la permanencia".
El Alicante dispone a día de hoy de diecisiete jugadores en su nómina por lo que, de cumplirse la petición de Granero, ocuparía las veinticino fichas federativas de que dispone.
Abre las puertas
Como el propósito de banquillo y secretaría técnica es no agotar el cupo de inscripciones en el arranque liguero, algunos de los futbolistas de la temporada pasada con contrato tienen la puerta abierta para buscar un nuevo destino ante la falta de espacio para todos. Junto a Roberto Álvarez, a quien el club ya le ha comunicado que no cuenta con él, tienen un año más de vinculación Héctor Bosque, Álvaro, Luis Gil, Borja y Cañadas.
Dentro de la lista de futuribles que manejan los técnicos siguen interesando Ruz para el lateral derecho, Castells para el eje de la defensa y Peragón para la punta de ataque. Además, gusta mucho la opción de Ismael, si bien el club está a la espera de ver cómo evoluciona el mercado para intentar ficharle.