L. V. BELMAR
Dos sillas separaron a Valentín Botella de Javier Subirats. A pesar de ese metro de distancia, presidente y ex director deportivo del Hércules -hasta hace poco íntimos amigos- ni se saludaron en la sala del Juzgado de Lo Social. Más de tres horas duró la vista oral entre Javier Subirats y el Hércules, que se convirtió en un desfile de representantes y ex consejeros. Sobre la mesa estaba denuncia del ex director deportivo, quien solicita 100.000 euros netos, que es lo que hubiera cobrado hasta la extinción del contrato el 30 de junio de 2008, ya que fue despedido el pasado mes de enero -su sueldo era de 20.000 euros al mes-.
El abogado de Subirats defendió la actuación del valenciano argumentando que el ex director deportivo no hacía nada a espaldas de los rectores del club, que centró sus argumentos para justificar el despido en las operaciones realizadas bajo la supervisión de Subirats con Manuel Santacruz y Kiran Bechan.
El letrado del Hércules, Juan Carlos Gutiérrez, quiso poner sobre la mesa el procedimiento del fichaje de Diego Mateo, pero la juez se lo impidió ya que ese punto no se presentó en la documentación del despido. Ante ello, Gutiérrez declinó interrogar a Subirats.
En primer lugar, el letrado herculano censuró que el ex director deportivo firmó por su cuenta y riesgo un contrato con Santacruz, con membrete del Hércules incluido, por el que el canterano cobraría 60.000 euros si disputaba cinco encuentros con el primer equipo. En este apartado no se especificaba que el jugador debía completar un mínimo de 45 minutos en cada uno de ellos. Asimismo, el contrato, que no fue ratificado después por el consejo, contemplaba el cobro del agente de Santacruz, Mario Parri, de un 15% de la operación si se le traspasaba a otro equipo, una práctica ilegal según el reglamento FIFA.
El abogado de Subirats defendió este punto poniendo como muestra que en el contrato de Kossi Agassa (ese sí que estaba firmado por el consejero delegado) también figuraba el pago de una comisión del 20% si se vendía al togolés.
El que peor parado salió del juicio fue el representante de Bechan, Efraín Pachón, quien no tuvo más remedio que admitir que solicitó el cobro de 120.000 euros (ya ha cobrado la mitad) al Hércules para gestionar la salida del holandés del Groningen. Curiosamente, Pachón recibió una carta del Groningen un día antes de firmar su contrato con el Hércules en que el club extranjero le especificaba que Bechan quedaba libre.
Por su parte, el presidente del Hércules, Valentín Botella, admitió que los miembros del consejo le dieron numerosos "toques de atención" a Subirats por sus actuaciones.