V. M. VICTORIA
La llegada de Roberto Granero al cuerpo técnico del Alicante potenciará más si cabe el sello que su hermano José Carlos inculcó la temporada pasada. Además de compartir sangre y raíces, ambos son fieles a un mismo concepto del juego, tal y como reconoce la nueva incorporación. "Desde siempre hemos tenido una filosofía y una metodología de trabajo muy parecida. Siempre ha sido así".
La incorporación de Roberto al organigrama técnico responde a su deseo de encontrar nuevos retos y horizontes tras numerosas experiencias lejos del fútbol élite. "Necesitaba dar el paso al futbol profesional porque llevaba muchos años en Tercera División y mi ilusión era entrar en una propuesta de nivel. El conocer al entrenador y otros miembros del club como Juan Mayor y Felipe Ferrándiz ha sido importante, como también el proyecto, que me parece muy atractivo e ilusionante".
Un proyecto que, a su juicio, marcha por el buen camino: "Me parece muy acertado mantener la base del equipo como está haciendo el Alicante. Con el fichaje de varios jugadores de la categoría, pienso que podemos conformar una plantilla muy competitiva" que luche "por consolidarse en la categoría. Hay que ser realistas y conscientes de la envergadura este año de la Segunda División. El objetivo no puede ser otro en este momento", concluyó el técnico.